Los emprendedores aprenden a gestionar y emocionarse con sus proyectos

curso Creación y Gestion

 “En mi empresa, de momento, estoy yo y varios cientos de colaboradores fundamentales como son los caracoles”. Así explica Marcial Gómez el proyecto que ya tiene perfilado y casi en marcha: una granja de caracoles, cuya demanda va en aumento y donde este emprendedor ha visto hueco en Ciudad Real. Él y otros cinco alumnos van así de avanzados en su proyecto cuando el curso de Gestión y Creación de Micropymes, que imparte AJE con el apoyo imprescindible de la Junta de Comunidades, acaba de superar su ecuador  temporal para finalizar en julio.

Este no es más que uno de la media docena de proyectos que hasta la fecha han conseguido madurar e ir armando, gracias al empuje y destrezas que vienen adquiriendo a lo largo de estos meses y, especialmente a la motivación proyectada por los formadores y recibida con ansiedad por este imparable grupo de 15 emprendedores, en su mayoría mujeres, ratio  fijada para estos cursos  y que acaban de presentar sus proyectos, como una actividad más.  Pero todos ellos elaboran, a diferente ritmo, sus proyectos que, en algunos casos, solo están pendientes de financiación.

A lo largo de las 400 horas de formación, los sucesivos formadores de cada una de las materias impartidas, coinciden en una necesidad muy especial: el realismo que siempre debe caminar junto a los sueños para que la empresa salga adelante.

Para estas fechas, la mitad de los integrantes de este curso tienen definido y muy avanzado su proyecto de empresa, como Gema, deseando incorporar lo aprendido a Utiltech  la tecnología útil a través de drones para dar todo tipo de servicios, especialmente agrícolas y ganaderos.  José Luis ya se ha puesto a trabajar para su Cajón de  Sastre, agencia de publicidad 2.0, especializada en marketing y redes sociales. En la línea de la búsqueda de especialización  tecnológica está la también en marcha Loaddfront, una asesoría de base tecnológica  con implementación  de sistemas ERP, en cuyo factor diferenciador MªLuisa cree y desea desarrollar con éxito.

 

Parecido es el proyecto de Rosa, con su innovadora inmobiliaria en la que los alquileres se potencian y se aportan de nuevos servicios. También lo tiene muy claro y definido el daimieleño Carlos Giménez que va a por una empresa de  Gestión de eventos deportivos O la propuesta también a punto de caramelo de Liliana, con su escuela Ritmos Caribeños, desde donde mantenerse en buena forma y divertirse se unen “sin tener  que ir a un bar para poder bailar”, explica.

Los proyectos dirigidos al sector hostelero, en auge, también evidencian un sector de oportunidad por lo que negocios como restaurante de comida mediterránea para polígono industrial, una crepería creativa con orientación de franquicia o bien una pastelería enfocada fundamentalmente al mundo infantil, es muy posible que se pongan en marcha en poco tiempo. Y por supuesto, la estrella de las tecnologías  aplicadas al mundo profesional, con asesorías y consultorías,

Incubadora de empresas

AJE se convierte con la realización de estos cursos, que promueve y patrocina la consejería de Economía, Empresas y Empleo, en una auténtica incubadora de empresas para cumplir con su misión de estimular y ayudar a formar iniciativas empresariales realistas y bien fundamentadas.

Estos emprendedores han trabajado bajo un sistema de aprendizaje basado en proyectos (ABP) de tal forma que todos los conocimientos los han ido convirtiendo en destrezas y actitudes aplicadas a sus empresas. La técnica del storytelling a través de la creación e interpretación de historias emprendedoras (modelo Cuentos para Emprender-Quijotes Reales) ha conseguido emocionar a sus protagonistas al mismo tiempo que nos enseñaban y compartían auténticos  valores emprendedores.  Se ha desarrollado una auténtica evaluación de competencias valorando los conocimientos aprendidos, las destrezas aplicadas y las actitudes necesarias para llegar a ser emperadores con mentalidad de negocios propios o ajenos.